Tierra de leche y miel

Así como en los cuentos, el otro pie de este peregrinaje y caravana de asombro por el mundo de la fantasía y de la imaginación es la lectura.
Que asumirla y practicarla con toda plenitud significa arrojarse a esos pozos infinitos de exploración, conocimiento y creatividad.
Como es abismarse por torrentes y adentrarse por fronteras que muchas tienen el carácter de ya ser límites insalvables.
Y es en este punto que abogamos por la importancia de los cuentos y de la literatura infantil y juvenil para formar lectores en tiempos de recogimiento y permanencia en el hogar, como también cuando estamos de excursión, de viaje o de salida.
Y lo hacemos poniendo énfasis en cómo es importante dar espacio, cabida y relieve a autores y libros de este género.

Encanto y provecho

La inquietud es entonces: ¿de qué manera a través de los cuentos, mitos, leyendas, rondas, juegos de lenguaje, etc., podemos afianzar en el niño su afición al conocimiento y cómo transformarlo en la exploración de la verdad a través de la lectura?

¿Y de qué modo a través de la palabra recreada podemos descubrir nuestra identidad, como de socializar al niño e impulsarlo a encontrar sus propias nociones, convicciones e ideales?
Es pertinente esta búsqueda porque es en la literatura infantil y juvenil en donde está la tierra prometida que buscaba Abraham por las llanuras de Canaán.

Esa tierra de leche y de miel, que son las palabras con un sentido nuevo y primigenio.
Las que constituyen la verdadera tierra prometida. Porque tienen encanto y tienen utilidad y provecho.

Claves maestras

Porque son palabras imbuidas de belleza las que vibran en estos géneros artísticos, que junto al bien y a la verdad es el signo de lo cual está entretejida el alma humana.
Qué hermoso que ese privilegio lo tengamos quienes hemos elegido el ámbito de la palabra útil y dulce, renunciando a todo lucro y a todo egoísmo crematístico.

Porque es el mundo de la promesa que se cumplirá necesariamente, ante lo cual cabe incluso ser austeros, sacrificados y heroicos.
Y dejar nuestra vida regada en el suelo con tal de que se haga senda y camino. O simple suelo donde otros se pongan de pie o básicamente se apoyen.
Y alentar ideales en la forja de un mundo trascendente, de principios y de grandes horizontes.

¡Porque esas son las claves maestras de la vida, de la naturaleza y del universo!

1 comentario en “Tierra de leche y miel”

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