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Calidad de la Educación Superior

En un sentido amplio, la calidad es un concepto subjetivo. Esta se relaciona con la percepción que se tiene, para comparar una cosa con otra de su misma especie.

 “Se refiere a la capacidad que posee un objeto para satisfacer necesidades implícitas o explícitas según un parámetro, un cumplimiento de requisitos de cualidad.”

Otros factores como la cultura, productos o servicios, necesidades y expectativas influyen directamente en esta definición.

Calidad de la Educación Superior

La Educación superior, al igual que los otros niveles educativos en Panamá, se enfrenta a grandes retos y desafíos.
Estos demandan una acción práctica y concreta para la mejora, ya que los indicadores no son logrados en la cantidad y en la calidad esperada, a pesar de los años en proceso de cambio.

Entonces, recibir una educación de calidad, representa adquirir las competencias y los conocimientos necesarios para asegurar el reconocimiento y el respeto permanente a todos los derechos humanos.

Es una cualidad que debe resultar de la integración de las dimensiones de pertinencia, relevancia, eficacia interna y externa, impacto, suficiencia, eficiencia y equidad.

¿Qué es una enseñanza de calidad?

Las instituciones de educación superior requieren ofrecer una educación de calidad, por ello, es preciso realizar investigaciones encaminadas a ese fin.

Una enseñanza de calidad se define como aquella que consigue alcanzar las metas de enseñanza, que se distinguen por su ambición y complejidad.

Por ejemplo, lograr que los alumnos tengan: 

  • Pensamiento crítico.
  • Creatividad.
  • Habilidades cognoscitivas complejas.
  • Competencias.

Sin embargo, de acuerdo con la información de que dispone el estudiante, la mayoría, no logra alcanzar esas metas.
En este sentido, es muy importante el papel central que juega el docente para conseguirlo.
Por tal motivo, es importante revisar las cualidades y competencias del docente.

Calidad del docente de Educación Superior

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Cuando se habla de  calidad de la enseñanza en el nivel superior, esta va muy ligada con la calidad del docente. Por ello se requiere un cambio profundo en las formas de enseñar.
De tal manera, que los estudiantes puedan comprender cada elemento requerido en una disciplina.

Por otra parte, el contexto donde el docente efectúa su actividad juega un papel muy importante. Es decir, la universidad debe considerar los siguientes aspectos:

  • Relacionar el financiamiento con el desempeño.
  • Rendir cuentas acerca de en qué y cómo utilizan los recursos otorgados.
  • Atender una población estudiantil con diferentes condiciones socioculturales.

Es innegable que todo lo que se que se realiza en este nivel, forma parte de la tendencia mundial para buscar nuevas maneras de crear y utilizar el conocimiento. (Hativa y Goodyear, 2002).

En consecuencia, el profesor de Educación Superior, tendrá el reto de convertirse en un profesional idóneo.  Es decir, encaminar su preparación, en lo que se refiere a la didáctica.

Luego de ello, ya estará listo para impartir clases. Demostrando el dominio de las habilidades docentes.

Cualidades y habilidades que debe poseer el docente de Educación Superior

En la actualidad, el profesor universitario es considerado como un profesional del conocimiento. Por eso se espera que sea un excelente maestro y que reúna algunas cualidades, con un desempeño de la siguiente manera:

  • Capacidad para diseñar cursos y aplicar métodos de enseñanza adecuados que cumplan con los requerimientos de una población estudiantil heterogénea.
  • Trabajar con grupos numerosos de estudiantes,
  • Utilizar apropiadamente las nuevas tecnologías de la información y la comunicación,
  • Inspirar a los estudiantes el placer de aprender más que la preocupación por el trabajo.
  • Ser altamente productivo en la investigación.
  • Que tenga dominio de la disciplina o cátedra que enseña.
  • Poner en práctica una metodología efectiva.

Estas y otras cualidades y habilidades del docente, son las que van a permitir la aplicación de los principios generales de una enseñanza de calidad.
Incluyendo la capacidad para utilizar de forma pertinente, distintas estrategias y herramientas didácticas, necesarias para el manejo de la clase. Creando una atmósfera adecuada para el aprendizaje.
También debe abarcar metas de tipo actitudinal y de transformaciones personales. Es decir, si lo que está enseñando repercutirá positivamente en la vida de los estudiantes. Y  sobre todo, si tendrá  utilidad social. 

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